Cuando le llegó esta foto
del 15 de noviembre, en plena vorágine de dibujos, exclamó ¡Rajoy NO VIENE a casa conmigo! No se preocupen.
El crowdfounding, la
financiación colectiva, ha hecho que Niki vuelva a casa por Navidad, a por un
abrazo de mamá, que está en Panamá. Cuando se publique este post, la
inauguración ya habrá pasado y supongo que ella estará exhausta, pero los
ácidos de su estómago se habrán reabsorbido y la vida volverá a su normalidad,
al Madrid que nos cuenta en su blog como “observadora existencial en crisis” y
al soundtrack que más le plazca. Su mano, sin embargo, quizá se vaya a tomar
las aguas a un balneario.
La actualidad nos ha querido
devolver su aventura a través de un reportaje de Carlos del Amor en el
telediario de La 1. Me alegro. Estas pequeñas cosas hay que difundirlas.

